|
Coincide
en el tiempo con la eclosión nacionalista entre 1923
y 1936. Sus protagonistas optan por una fusión de la
tradición y de las formas populares o de la herencia
antropológica con los lenguajes internacionales más
afines del retorno al orden reforzando la visión
social y expresionista, neocubista y neofauvista, que dará
como resultado la estética del granito. En
este contexto el surrealismo tiene como musa española
a Maruja Mallo.
|