|
 |
|
| La
parábola humana de Rembrandt marca la página
más alta y más trágica del
siglo de oro holandés. Proyectado
a la cúspide de la pintura y después
precipitado a una ruina imparable, Rembrandt dejó
grandes obras memorables, cargadas de humanidad
y de emoción. |
|
|
|
|
|
 |
|
| Sin
perder nunca la alegría de la luz y el color,
Cézanne no se detiene en la impresión
e interviene sobre la forma de la naturaleza, remodelándola
con el cubo, con el cilindro y con la esfera.
Recupera el tono solemne del arte clásico,
convirtiéndose en modelo para las vanguardias
del siglo XX. |
|
|
|
 |
|
| En
la serena vida artística del París
de finales del XIX, estalla la ardiente pintura
de un joven holandés. Van Gogh transfiere
al lienzo, con pinceladas cargadas de color y de
pasión, los tonos ásperos y las emociones
de una vida breve pero intensísima. |
|
|
|
|
 |
|
| Gauguin
es uno de los pintores más fascinantes de
finales del siglo XIX, uno de los pocos que rechazó
el París impresionista y alegre. A las dificultades
de la vida diaria, Gauguin contrapone la búsqueda
sublime de la pureza y la belleza, por las que deja
todo y marcha a Tahití. |
|
|
|
 |
|
| Renoir
nos ofrece algunas de las imágenes más
frescas y amables del arte: las diversiones de un
París despreocupado. Renoir es uno de los
fundadores del Impresionismo. Es la suya, siempre,
una pintura en movimiento, que nos regala el rayo
resplandeciente de la alegría. |
|
|
|
 |
|
| El
siglo XVII en España es el siglo de Velázquez,
genio del arte, intérprete de una sociedad
oprimida entre la corte y la cruda realidad. Su
arte es la imagen interior de unos hombres y mujeres
llenos de pasiones, con una presencia intensa y
directa que los aproxima a nosotros, que los hace
eternamente actuales. |
|
|
|
 |
|
|
Pintor, arquitecto, escritor, Miguel Ángel
se sentía sobre todo escultor. Esculpir el
bloque de mármol con el cincel, hacer emerger
fatigosamente el concepto, la idea aprisionada
dentro de la materia, expresarse por afán
de elevar: en esa acción solitaria
y tensa se concentra la energía del genio,
se aplaca el ansia por el tiempo presente, se llama
a las puertas de la inmortalidad. |
|
|
|